miércoles, 31 de octubre de 2018

Ansiedad en el mundo laboral

9:03 0 Comments

Volver a trabajar no está siendo fácil... Empezaré por contaros como fueron los días previos y el  viaje al primer día


Pues sí he vuelto a trabajar después de un año y como os podéis imaginar ¡Ansiedad no se lo quiere perder!


La verdad que estaba siendo un verano de muchísima superación personal, no he parado de hacer entrevistas y a la vez disfrutar del verano… Mi primer verano con Ansiedad controlada y esperad... ¡Sin medicación! ¡Viva yo! La verdad que el mes de julio ha sido precioso personalmente, muchas actividades al aire libre, quedar con amigos, ir de excursiones, barbacoas… pensaréis lo típico que se hace en verano o incluso podéis pensar que estoy alardeando de un verano ideal… Pues no, cada día ha sido un reto y por primera vez desde hace 3 años lo he podido disfrutar, eso sí, siempre sacando mi caja de herramientas, que para eso está, para darle uso.

Por un momento pensé  y sentí que Ansiedad había muerto para siempre, ya está, lo había logrado… ni Hannibal Lecter  hubiera confeccionado tan bien este asesinato ¡He matado a Ansiedad! ¡Por fin ha muerto!

Tras el asesinato de Ansiedad recibí una grata llamada el día de mi cumpleaños (el cuál este año era muy especial  porque había dejado la medicación y encima había matado a Ansiedad)… era un trabajo el cuál llevaba esperando un año, mi gran oportunidad, era lo que me faltaba para reconectar con esa parte de mí que un día decidió dormirse un tiempo… evidentemente me sentía tan fuerte y tan llena que mi respuesta fue un ¡¡¡¡SIIIIIIIII!!!!!

Me quedaban dos días para volver a empezar y encima en algo que me apasiona y se acerca a un minisueño y como no a un gran reto ¡La vida me sonríe por fin!

Pues alguien decidió volver a mi lado… ¿Quién es? ¡Ansiedad!... Vale, bueno no pasa nada te tengo controlada, cierto es que pensaba que no volverías, pero bueno, mañana es mi gran día y no me lo vas a fastidiar ¡Esta vez no!

Nos dirigimos Ansiedad y yo al primer día… todo pintaba mal… resulta que ¡No ha venido sola! Están todos los amigos con ella… vale bueno, iré sacando herramientas… el metro no funciona y esta llenísimo de gente…¡Holi  Agorafobia! No pasa nada empezaré a contar…100,97,94… sigamos andando… Alguien está asomando por aquí y no calla ni un segundo …¡Ansiedad anticipatoria! Bienvenida… Sí, lo sé,  va haber mucha gente desconocida, si si, puede que no caiga bien a nadie, vale lo sé estoy algo pálida… si si esto es una aventura, voy a ponerte un audio de relajación para que te calmes un poco…. Bien vamos al autobús…. ¿Todos controlados? Genial pues vamos a ver el paisaje ¡¡Un momento!!¡¡Llego tarde!! ¡¡Nooooo!!¡¡Noooo!! Esto va muy lento, no lo voy a conseguir ¿Qué estoy haciendo? ¿No ves las señales Clara? Esto pinta mal… bájate en la próxima parada y vuelve a casa ¡Sal corriendo a casa! Esto no tiene sentido…. Espera ¿Miedo eres tú? Mira estoy cansada de ti, así que vamos a seguir con el audio de relajación y cuando bajemos del autobús vamos a salir corriendo, pero esta vez hacia lo nuevo, hacia lo desconocido, hacia mi reto y ¡Hasta donde llegue!¡Llegué! Pero vamos a entrar y si quieres luego corremos, pero voy a hacerlo. ¡Me lo merezco!

Así que chicos estamos llegando, vamos a ir todos juntos calmados y controlados y vamos a vivir esta nueva experiencia ¡¡A por los retos!!!

Pues así fue mi caos mental del primer día, en menos de 40 minutos vinieron todos a la fiesta… he de confesaros que me ayudó mucho la gente que me encontré por el camino en el transporte público… me calmó ver lo capaz que era de hablar con todo el mundo… se me había olvidado lo gratificante que es conocer gente nueva y vivir en constante cambio pero con una gran estabilidad (bueno estoy en ello 😊)

Lo que quiero contaros con este artículo, a parte del fallido asesinato a Ansiedad, es que con un buen control todo lo que hemos aprendido se puede apaciguar y mejorar.

Como veis saqué cada herramienta para poder calmarlos a todos, porque queridos:

 ¡Nos merecemos vivir!  
 ¡Vivir sin miedo!  ¡Vivir el ahora!
¡Seguimos fuertes, seguimos luchando!
¡Nosotros podemos!



martes, 4 de septiembre de 2018

Vuelta a la vida

4:04 1 Comments




En algún momento de estos años con Ansiedad llegué a sentirme “muerta en vida” una sensación bastante desesperante y frustrante


Quería escribiros sobre esa etapa que viví con Ansiedad y que fue como no, bastante dura y complicada.

Hay un momento que entre síntoma y síntoma, apareció una gran desesperación… ya que sentía que mi vida iba a estar siempre condicionada por lo que Ansiedad decidiera hacer cada día conmigo. Si ella no quería salir a la calle… no se salía, si no le apetecía ver a amigos… no se veía a nadie, si no quería dormir… no se dormía esa noche… ¡Lo que mande la señora!

No tengo constancia de cuanto duró ese período, solo se que se me hizo eterno ¡Que horror! Todo el día igual… ya sabemos que The walking dead se inspiró en ti ¡Tía que pesadez de vida! Me paso el día triste, arrastrándome por todos los lados, sólo quiero dormir y no despertar… ¡¿¡QUEEEEE!?! ¿Cómo puedo pensar eso?...

Pues en su momento lo pensé… estaba tan cansada y agotada con Ansiedad, sólo tenía recuerdos y recuerdos de la persona que una vez fui... ¡Jamás volveré a ser esa chica!...

Creo que en esa fase solo puedes pensar y sentir todo lo que un día hiciste y que nunca volverás a hacer, pues siento deciros que es...

¡MENTIRA!

¡Oh queridos lectores! Yo ¡He vuelto a la vida! ¡Vive, está viva! La pequeña Frankenstein ¡Está viva!

Entiendo que si estáis en esa fase de desesperación y frustración no podéis creer lo que estaís leyendo… pero os prometo que ¡Se puede!

Ya sabéis (sé que os lo repito mucho y soy un poco pesada) que en este proceso de autoconocimiento con Ansiedad, con vuestro buen apoyo médico y terapéutico volveréis a disfrutar de la vida. Evidentemente no será como antes, porque ahora somos personas más maduras y con un alto conocimiento de nosotros mismos y va a ser ¡Fantástico!

Hace poco he vuelto a vivir experiencias que pensé que nunca lograría sin la medicación o que jamás podría vivirlas disfrutando de ese momento presente.

He podido  bajar a mi perro cada día y hablar con todas las personas que me encuentro  (como la loca de los gatos de los Simpson pero con perros) ir de vacaciones con mi pareja, hacer una excursión con una amiga (lo cuál hace unos años era impensable), estar en una comida familiar con más de ¡Atentos! ¡25 personas!, ir al cine, restaurantes, montar en trenes, ir a centros comerciales… bueno bueno, un sinfín de cosas que de verdad ¡Son increíbles! Y es genial poder disfrutar de cada cosa que hago con cariño e ilusión, porque antes tal vez no valoraba las cosas lo suficiente.

Por ello os quiero decir con este artículo que entiendo esa fase por la que estáis pasando pero...


¡Después de la tempestad viene la calma!

Y sólo hay que seguir subiendo la montaña, aunque cueste

¡Sigue subiendo!¡Sigue luchando¡¡Sigue viviendo!





miércoles, 13 de junio de 2018

Ansiedad en el país de la piruletas

9:02 2 Comments

Una de las decisiones más difíciles que tuve que tomar con Ansiedad fue 

 tomar o no tomar medicación 

he ahí la cuestión :)


Nunca olvidaré aquel día, llevaba muchos días sin poder comer bien, apenas podía salir de casa y no hablemos del amigo insomnio… Recuerdo que me tomé una tila (de esas pocas bolsitas que dejé por el mundo ) después de comer pretendía echarme una siesta y evidentemente Ansiedad me soltó un... ¡Claro que sí guapi!. Después de sentir que me estaba volviendo loca por segundos, que mi corazón y mi pulso estaban más acelerados que en un concierto de Extremoduro… ¡No podía más! tenía que hacer algo…
 
Así que fui a mi doctora corriendo y decidida. En su momento me comentó el tema de la medicación… sentía que me rendía, que estaba cayendo en las redes de algo oscuro y que no podría dar un paso atrás. Era un sermón interno muy intenso, ya que siempre había estado en contra de tomar cualquier tipo de medicamento para los “problemas mentales”… pero tenía que hacerlo y lo hice.


Mi doctora me explicó la medicación, todo lo que debía hacer y lo que no, ese día empezó mi viaje “al país de las piruletas”.

El efecto fue inmediato, ese día dormí como hacía meses que no dormía ¡Ansiedad estaba KO! Me levanté descansada y algo densa, me preparé para bajar a mi perro ¡Era un día precioso! El sol brillaba, los pájaros cantaban, todo el mundo sonreía… Salí a la calle y ¡Ahí estaba Ansiedad! Diciéndome ¡Holiii!... Decidí salir de paseo igualmente con ella y sus amigos… ¿No me vais a dejar en paz nunca, verdad?

Claro que me iban a dejar en paz, pero me costó un tiempo entender que la medicación solo iba a ser un refuerzo.


¡A ansiedad no se la duerme con pastillas! Sólo se la relaja, para poder entender todo y tener una buena caja de herramientas, en mi caso necesite tanto un apoyo terapéutico como médico y como soy un poco cabezona (Ansiedad lo era más), me llevó algo de tiempo entender todo… pero con esperanza, paciencia y esfuerzo ¡Lo conseguí! Ya no tomo medicación, he conseguido entender qué hace Ansiedad en mi vida y como controlar cada amigo que quiera aparecer por mis días.

No toméis medicación sin un buen control médico, recordad buscar un buen apoyo psicológico y poned en práctica todas las herramientas que hayáis aprendido y lo más importante:

¡Sed fuertes! ¡Luchad!
¡De la ansiedad se sale!




jueves, 10 de mayo de 2018

Autopresión

12:19 0 Comments

Como ya sabréis uno de los motivos por los que aparece nuestra amiga Ansiedad, es por nuestro exceso de pensamientos futuristas...


Mucha parte de culpa la tiene nuestra alta exigencia personal ¡Sí, sí! La gente se piensa (una vez que te ve en el proceso de lucha) que tal vez seamos personas sin motivación, sin metas, acomodados… bueno habréis escuchado muchas cosas de este estilo ¡Pues no queridos lectores! Hay que tener claro que somos personas por lo general muy exigentes con nosotros mismos, que Ansiedad ha llegado a aparecer en nuestras vidas por dar más de lo que podemos.

Y como ya sabemos, sus señales de alerta han tenido que ser muy fuertes hasta que hemos decidido parar y comenzar a entender todo lo que estamos viviendo.

Por ello quería dedicarle un artículo a esa parte de la Ansiedad que apenas se habla ¡AUTOPRESIÓN!

Bueno, bueno, es abrumadora la señora… resulta que cuando empezé a conocer a Ansiedad fui entendiendo a todos sus compañeros, al aprender a convivir con cada uno de ellos, me iba sintiendo mejor en mis días. Si ese día había logrado dormir, encima salir de casa y ser capaz de entrar a una tienda y dar un paseo con mi perro ¡Me sentía increíble! “¡Me estoy curando!¡Voy a salir de esta!”… Entonces llegaba a casa y cuando estaba un rato quieta aparecía autopresión con su:

 ¡Tía es hora de llamar a tus amigos!¡Podrías buscar trabajo!¿Puedes ir con tu perro y no a un bar?¡Deberías hacer algo con tu vida!¡Estas pálida, mañana tomamos el sol! Por cierto, se acerca el verano y sigues sin hacer nada ¿Vas a estudiar algo? Estas un poco acomodada, ¿no?

Sí, así es ella… podía ser capaz de convertir mi día tranquilo en un día terrible, donde encima iban a aparecer todos los amigos de Ansiedad contestando a su preguntas…

Ansiedad anticipatoria : Y si llamas algún amigo y... ¿Quiere quedar mañana?¿Estás lista?¿Qué le vas a contar?

Miedo: Busca trabajo, pero recuerda que primero tendrás que pasar por una entrevista y hablar con desconocidos ¡Ah! Y si te cogen que nadie note que vives al borde del ataque de pánico… ya sabes que no queda bien… Por cierto, alomejor el horario no te gusta y el trabajo menos… deberías pensártelo bien ¡No estás lista!

Agorafobia: Si sales con tu perro a pasear estas en movimiento, pero claro si vas a un bar… que jaleo aguantar las voces en la terraza o peor, dentro con tanta gente y sin espacio para poder respirar las dos. Recuerda que ¡compartimos el oxígeno! Y está claro que tendrás que aparentar que estas a gusto  y escuchar a la persona que tengas delante… Yo creo que deberías quedarte en casa…

Soledad: Sé realista ¿te vas a ir a un banco sola a tomar el sol? La gente te mirará raro…

¡Vale ya! ¡Basta! ¡Basta!... Yo había tenido un buen día y hacía mucho que no me sentía así…¿Por qué no puedo disfrutarlo?

Ese es el juego de la autopresión, no nos deja “conformarnos” con lo que hemos hecho ese día, ella siempre querrá más de nosotros.

Con el tiempo la forma que conseguí para calmar esos niveles tan altos era como con Ansiedad (hay que subir un poquito la montaña, pero se sube), tenía que valorar lo que había hecho ese día sí o sí ¡Porque me lo merezco! ¡Merezco ser felíz!

¿Qué hacer con ella?
Debemos entender que no es malo ser exigentes con nosotros mismos, pero todo con mesura… entonces si os aparece esa fiesta interna que a veces es difícil de parar, e incluso después de una intensa visita de autopresión te puedes quedar triste. Tenemos que poner en marcha todas las herramientas que tenemos en nuestra caja y dividir nuestros pensamientos.

Para ello deberemos contestar de forma más alentadora a esa presión y cuestiones que nos ha hecho Autopresión.
Como habremos cogido nuestras herramientas podremos calmar a los amigos de Ansiedad con ellas y una vez callado cada uno, nos daremos cuenta de que podemos dividir esas ideas  como, buscar trabajo o quedar con amigos, de una forma más calmada... puedes buscar trabajo mañana y al día siguiente quedar con un amigo... no hace falta hacer todo en el mismo día.

Os habréis dado cuenta que es la hermana gemela de Ansiedad ¿no?

Así que, ahora toca  ¡Caminad disfrutando del paisaje! :) 



domingo, 8 de abril de 2018

Felíz Aniversario Compañera - Lo bonito de la Ansiedad

2:50 0 Comments

Esto no es más que un increíble viaje que un día recordarás
como una Gran Batalla VENCIDA


Tenía que dedicarle en nuestro tercer aniversario un artículo especial a mi Querida Ansiedad ¡Estamos de cumpleaños!

Pues sí ya hace tres años que estamos juntas, aunque me da algo de pena  lo estamos dejando a pasos agigantados.

La mejor forma de dedicarle este momento a Ansiedad no era diciendo todo lo malo que me ha hecho vivir, si no, todo lo bueno de este tiempo que está llegando a su fin.

Creo que lo más duro fueron los primeros meses no entendía muy bien que querías de mí. Hacías aparecer a Miedo, Agorafobia, Ansiedad Anticipatoria, Fobia Social… bueno ya sabes, todos tus amigos y claro no pudieron faltar los Ataques de Pánico… Fuiste dura y a veces aún lo eres, pero con el tiempo aprendimos a llevarnos bien.

Pese a la desesperación y el dolor, conseguí entender tu presencia en mí… Sí, no lo niego, me ha costado años pero ¡Nunca es tarde si la dicha es buena! (te dedico el refrán de abuela, por esos momentos de señora mayor que he tenido que introducir en mi vida).

La gente se preguntará... ¿Cómo puede ser bonita la ansiedad? No os asustéis, es normal que leáis esto y decidáis salir de esta página lo antes posible o incluso pensar: ¡Al final a perdido la cabeza! Sería lógico después de tanto caos interno. Pero no, aún tengo la cabeza encima de los hombros así que os animo a seguir leyendo...

Lo bueno de este proceso que estamos viviendo es el viaje a nuestro interior… pensadlo bien: Nuestro cuerpo nos ha mandado a Ansiedad para que cambiemos algo que no anda bien en nuestra vida y ya sabéis que cuanto más luchéis contra ella, los síntomas serán cada vez más duros y fuertes hasta que ¡Pares! Párate y mira a tu alrededor, algo no esta marchando bien en tu vida… hay algo que estas aguantando y sabes que no te hace feliz pero continuas, aunque en realidad no quieras seguir con ello en tu día a día. Puede ser tu trabajo, un trauma sin superar, una adicción, una relación, la mala alimentación, los estudios, alguna amistad… Hay algo que no te gusta y hasta que no lo cambies Ansiedad no se irá.

Cuando lo descubras encontrarás una parte de ti que tampoco conocías, ya que involuntariamente Ansiedad te está haciendo evolucionar a ser lo mejor para ti mismo. Es un  proceso duro ¡Ah! ¡Claro que no iba a ser fácil! Pero no imposible… lo sé, lo sé, estáis leyendo esto y suena a lo típico que todo el mundo os dice, que hasta vuestros psicólogos os dicen y que si estás en el principio del camino lo veis como una gran montaña que es imposible escalar.

Pues pese al miedo la vaís a lograr escalar y cuando estéis en la cima y respiréis en lo más alto,os daréis cuenta de todo esto que os cuento.

Ya sabéis los pasos a seguir pero os los recuerdo: 
  • Un buen apoyo médico/terapeútico
  • El apoyo de familiares y amigos 
  • Todas las herramientas que os he ido dejando (consejos)
  • Buscar lo que mejor os funcione  
  • ¡Mucho valor! ¡Valientes! ¡Fuerza y valor!

Hay días que me caigo de esa cima y me cuesta volver a subir pero ¡Subo! Y me caeré unas cuantas veces más pero ahora tengo la fuerza para seguir subiendo.
Por  estos tres años de lucha y aprendizaje, de encontrarme y perderme a mí misma. Agradecer la paciencia y el cariño de mi familia, mi pareja, mi perro y como no de esas personas que realmente me han demostrado lo que significa la palabra amistad.

Por todo ello doy las gracias y os invito a ¡Seguir luchando! ¡Descubrir lo bonito de Ansiedad! ¡Descubriros a vosotros mismos! ¡Luchad! ¡Siempre fuertes!



Deporte/Ejercicio
Un hábito como colorear o dibujar
Una alimentación sana

miércoles, 14 de marzo de 2018

Otra forma de distraer a Ansiedad

9:17 0 Comments

En estos años de profunda investigación interna con Ansiedad como compañera de mil batallas, he ido descubriendo cada vez más cosas para mantenerla en su sitio


Ya sabemos que Ansiedad esta en nuestra mente produciendo unos pensamientos que no son del ahora, del momento presente. Pueden ser del pasado o totalmente futuristas… no tiene otra cosa que hacer que marearnos la cabeza de un lado a otro ¡Para quieta Ansiedad! ¡Todo el día dando vueltas sin sentido!

Así que para ello existen muchos métodos de distracción para hacernos pararla y dejarnos respirar en el ahora. (Hemos hablado ya de varios métodos o herramientas: la relajación, escribir, hacer deporte, pensar en positivo... Os dejo los links al final :)

Pero como sabemos es muy persistente y puede aparecer en cualquier momento del día sin avisar (que confianzas se toma la señorita). Para ello he aprendido otra forma de callarla un rato y funciona para cualquier tipo de amigo que se presente. Este truco lo descubrí con el siguiente regalo que me hicieron:



Este regalito tiene un montón de botones que presionar y me hacen salir de ese momento de disociación con la realidad. Cada botón me hace entretenerme de distinta forma y me ayuda a no escuchar a Ansiedad durante un buen rato.

Pero claro, han habido momentos donde presionaba los botones como si uno de ellos me pudiera reiniciar mentalmente y la verdad que no lo conseguía, necesitaba un reseteo mental urgente en ese instante. Así que añadí algo tan fácil como contar ¡A Ansiedad le gustan las matemáticas! ¡Increíble pero le gusta restar! Es una herramienta muy sencilla simplemente tenemos que contar desde 100 hacia atrás restando 3…97,94,91,88… sé que pensaréis que algo tan sencillo no puede ser tan efectivo, pues lo es, y a parte de mi dado mágico.... ¡Es el descubrimiento del año!

Si no tenéis dado podéis coger cualquier objeto pequeño como una canica o incluso un papel de caramelo (los caramelos son el otro capricho de mi compañera Ansiedad) y llevarlo en el bolsillo. Así, si en algún momento Ansiedad no os deja en paz, cogéis vuestro objeto y con tocarlo ya empezaréis a distraeros en otra cosa. Vuestra mente estará pensando que tiene en las manos y  no en los murmullos de Ansiedad.

Toca restarle importancia a Ansiedad 
¡Volvamos a las matemáticas! 
¡Vamos valientes!



Otros buenos consejos para distraer a Ansiedad que no te puedes perder:

miércoles, 7 de marzo de 2018

Ansiedad y Soledad

11:02 0 Comments

Un día de fiesta interna, se presentó Soledad

Llegó arrasando, siendo la reina de la noche
¡Hoy vas a triunfar Soledad! ¡Es tu noche! ¡Es tu tarde! ¡Es tu día!


Como Ansiedad me tenía recluida en mi torre, una se espera que alguien venga a rescatarla ¡Si si! En plan tópico de cuento… pero mi pelo, no era tan largo para que alguien trepara por él y viniera a mi rescate.

Dando vueltas por la fiesta, un día sin más apareció Soledad. Seamos sinceros, desde el primer momento me pareció un poco la típica que quiere llevarse el protagonismo. Y no estaba muy equivocada, iba a ser el centro de atención. Cuando venía (a veces aún viene) era capaz de echar a todos: Miedo, Ansiedad Anticipatoria, Agorafobia y todos los demás desaparecían… sólo quedábamos ella y yo.

Pues no os imagináis la maldad que tiene, bueno bueno, es súper cruel… me atacaba de tal forma que me hacía sentir la persona más triste del mundo! Y me dejé influenciar por ella… que sensación tan devastadora… cada vez que aparecía mi mundo se paralizaba. Me sentía muy triste, sola, desolada, pensaba cosas como: nada de lo que hago tiene sentido, yo antes era feliz, la gente es feliz, sólo quiero llorar, tumbarme y convertirme en ¡La croqueta-manta! Ya está, viviré aquí para siempre… no tiene sentido hacer nada más, mi vida no tiene sentido, todos avanzan y yo no puedo, nadie va a venir a mi rescate… estoy sola, muy sola… me siento triste y sola…

¡Ansiedad te echo de menos! Te prefiero a ti, que por lo menos cuando apareces con Miedo tengo ganas de correr… pero Soledad… ¡Soledad no te entiendo!

¿Qué sentido tienes? Vale estoy sola en mi cuarto y no quiero estar aquí, me rodeo de mi familia pero... ¡Sigues aquí! No se que hacer contigo… cada vez que empiezo a entender a tus amigos Ansiedad, me traes a alguno nuevo y ¡Tía pones mis días del revés!

Cuanto más lucho contra Soledad y sus tonterías más me ataca ¡Y vaya ataques de Soledad! Cada vez son más duros y más pesados… así no puedo seguir… ¿Para qué seguir así? ¡Uy no no y no! Vamos a ver, tú al igual que los compis de Ansiedad tienes que tener un punto débil  y ¿Sabes qué? ¡Lo voy a descubrir!

Con el tiempo al igual que hice con Ansiedad decidí no luchar contra ella, si no, aceptarla e intentar aprender de su visita. Además, no iba a esperar que nadie viniera a rescatarme a la torre ¡La torre es mía y mando yo! y la que se va a rescatar a si misma seré yo ¡Chss tantos cuentitos!

Así que empecemos:
Apareces cuando tengo un día normal, donde voy a tener la tarde entera sin ningún tipo de plan… vale pues en vez de fastidiarme esas horas donde voy a estar sola voy a disfrutar de ello. Voy a aprovechar este tiempo que tengo para dedicármelo exclusivamente a mí ¡Ja! Voy a disfrutar de mi misma, de mi propia compañía... porque Soledad ¡Tú eres muy pesada! ¡Y yo soy muy divertida! Así que voy a empezar por disfrutar de mi diversión y seré  la croqueta-manta cuando me apetezca y lo disfrutaré con una película, haré ejercicio, escribiré… ¡Puedo hacer lo que quiera, es mi momento!

Con el tiempo descubres y aprendes que Soledad no esta aquí para hacernos la vida imposible, sino para enseñarnos a disfrutar de nuestros momentos a solas con nosotros mismos.

Cuando aparece en algún momento de mis días sé lo que puedo hacer para recordarla ¡Que en mi vida mando yo! 

¡Basta de pensamientos autodestructivos! disfrutad de vuestros momentos a solas. Porque es un privilegio aprender  a poder disfrutar de nosotros mismos y cuidarnos 😏

¡Gracias Ansiedad por enseñarme tan sabia lección!